lunes, 15 de marzo de 2010

¡MIERDA!, África Pulido






¡MIERDA!




ULPGC
África Pulido

   << Mierda. Otra vez llego tarde, yo que quería llegar temprano para que no se notara mucho. Al final me van a pillar. ¡Mierda, que me mato! Puto cordón, odio estas zapatillas. Ya me podía haber vestido bien para variar, estos pantalones están hechos una mierda. ¡Mierda, mierda, mierda! Vale, que no cunda el pánico. Un momento, ¿dónde coño estoy? Mierda, ya me equivoqué de escalera, era la otraaaaaa. Vale, que no cunda el pánico. Mierda. 
    Mi madre tiene razón: soy una maldita malhablada. Vale, por aquí. Ya queda menos, ya queda menos, ya queda menos… 
    ¡Ahí está! Vale, tranquilízate, colócate el pelo un poco, chica. Mierda, esta camiseta tiene una mancha. Esto…vale, le haré un nudo y dejaré el ombligo fuera. ¡Qué sexy! No, no es sexy, pareces una vendedora de mariscos. ¿Qué hago? Bah, qué más da, tienes un ombligo precioso. Si te pregunta siempre puedes decirle que te ha manchado alguien. ¿Si te pregunta? ¿Quién te ha dicho que te va a preguntar? ¡No lo flipes, tía!
Entremos. Saluda amablemente a la bibliotecaria, así, muy bien. Pilla algún libro. A sentarse pues. ¿A ver? Sí desde aquí tenemos buena visión. Mierda, esta silla está coja. Bueno, da igual, no te muevas mucho para que no haga ruido y ya está. 
    ¡Qué guapo es! Tiene los ojos más bonitos del mundo. A decir verdad nunca había visto unos ojos tan azules. Ni un pelo tan rubio, ni una piel tan morena, ni unos labios tan carnosos, ni un… ¡Ay, dios! ¡Quién lo pillara! ¿Me está mirando? ¡Dios, me está mirando! Finge que lees. Mierda, ¿qué es esto? ¿Napoleón? ¿Qué coño hago leyendo un libro de Napoleón? “¿Qué estudias? Filología hispánica ¿Y por qué lees acerca de Napoleón? ¡Porque soy GILIPOLLAS!”
    Mierda. Bueno, da igual, tú eres una chica muy inteligente, puedes leer lo que te apetezca. Vale, vale. Tranquilidad, relajación. Mierda, el lápiz. ¿Cómo puede hacer tanto ruido un puñetero lápiz? Uf, que bochorno, disimula o algo, ¡te está mirando! Otro libro, eso es, ve a coger otro libro. 
    Desde aquí lo veo mejor. ¿Pero cómo se puede ser tan perfecto? Tiene cara de persona simpática. Seguro que es de esos tipos que te llevan el desayuno a la cama y te abren la puerta del coche para que puedas entrar. De esos que pide un postre diferente al tuyo sólo para que puedas probar de los dos, que ven pelis de chicas contigo cuando estás deprimida, y aparece en tu casa con montañas de chocolate en tus días de regla. Seguro que es un hombre romántico que escribe poesía o toca el piano, o pinta paisajes en sus ratos libres. Y te mira cuando duermes, teniendo cuidado de no despertarte. Y te sorprende con una rosa un día cualquiera, porque a él los días de San Valentín le parecen absurdos. Y saluda a sus amigos con un abrazo fuerte y un beso: ¡¡esos chicos parecen siempre tan buenos!!
    Mierda, se va. ¿Adónde va ahora? Rápido, no hemos llegado hasta aquí para esto. ¡Hoy me presento!. Uf, qué nervios. ¡Pero si tampoco es tan difícil! “Hola, mi nombre es Andrea. ¿Qué tal?”. Mierda, eso suena fatal. Oh, no. Está con amigos. No tengo un plan B, no había pensado en sus amigos. Mira que soy estúpida, ¡no pensar en que estaría con amigos! Joder, ¿y ahora? Vale, no pasa nada, colócate un poco el pelo, asegura el nudo de la camiseta, pon tu mejor sonrisa y adelante. Contoneo sexy, eso es. 
    ¡Mierda! ¡Puta piedra! ¡Serás estúpida! ¡Mírate, tirada en el suelo, los libros esparcidos por todas partes, el pantalón caído! Joder, ni quiero ni mirar. ¡Se ríe! ¡Y me señala! Mierda. No llores, niña, que no te vea llorar…>>

    Llevaba días viéndola entrar en la biblioteca. Incluso hoy, mal vestida, ella le parecía preciosa. Pero sabía que ella ignoraba su existencia: iba cada día a esa biblioteca a ver a Rubén, el típico niñato cachas, de ojos azules. El típico niñato que ahora se reía de ella cruelmente, y la señalaba, como si fuera una burda mujer barbuda en un circo de mala muerte. 
    Cuando la vio caer al suelo, se dio cuenta de que no encontraría un momento mejor para acercarse a ella. 
- Ey, ¿estás bien?
- Sí, claro, gracias. Soy una estúpida, que caída tan tonta. 
- No pasa nada, no te ha visto nadie, sólo toda la universidad- Ella rió- Me llamo Andrés, pero mis amigos me llaman Andy.
- ¡Qué curioso! Yo me llamo Andrea, pero mis amigas me llaman Andy.
- ¡Guau! ¿Sabes, Andy? Creo que éste puede ser el comienzo de una bonita amistad.

    Ella volvió a reír…

2 comentarios:

  1. Super Divertido! ME he reido un monton!

    ResponderEliminar
  2. QUE BUENO CATY!!!!!!! VES, YA HE HECHO MIS DEBERES DE HOY!!! ENHORABUENA, TIENE RITMO Y HUMOR, PQ NO SACAR UN MONOLOGO DE ESTO??? GIRO FINAL TÍPICO, PERO LO CONFIESO... ERA EL QUE QUERÍA JAJAJAJA. MUCHAS FELICIDADES. ME GUSTO!!! BORJA

    ResponderEliminar